Anläßlich einer Diskussion mit dem offiziellen Vertreter des MRTA Isaac Velasco führte die Portuñol wenige Monate nach der Erstürmung der japanischen Botschaft in Lima ein Interview mit dem Peruaner, der zuvor mit Dr. Martin Traine und zirka 50 Interessierten im Sülz-Texas gesprochen hatte.

Dr. Christian Büschges und Dr. Martin Traine im Gespräch mit Isaac Velasco
im Sülz-Texas (von links nach rechts)
¿Cual es el resumen que Usted hace del secuestro en la embajada japonesa de Lima?
Mira, la operación militar Oscar Torres Condeso tuvo como objetivo central, que señalarnos en una
consigna rompiendo el silencio ”el pueblo lo quiere libre”, como mucho acallar del movimiento obrero popular, un
silencio sobre el accionar político del MRTA y de la situación de opresión y de explotación
de la población peruana, como un silencio sobre la situación de violación de los derechos
humanos en contra de la población peruana y en particular de los presos políticos.
Hubo un silencio sobre las consecuencias del modelo neoliberal y de la práctica del terrorismo de estado,
sobre todo eso hubo un silencio y con la acción denunciamos al mundo todos estos problemas que agobiaban
a la población peruana; la recesión de la industria, el quiebre de más de cinco mil empresas,
que el 70% de la población económicamente activa en el Perú se encuentre desempleada o subdesempleada,
la existencia de condiciones de pobreza extrema, la violación de derechos humanos y la existencia del escuadrón
de la muerte; todo eso fue conocido por el mundo gracias a esta acción, desde ese punto de vista podemos
decir que se cumplió la primera parte de la operación con éxito pero la segunda parte obviamente
que no logramos concretizarlo y además significó la muerte de los catorce integrantes del comando
Andrés Sánchez y del comandante Huertas, el compañero Nestor Cerpa Cartori.
Haciendo una evaluación general podemos afirmar que fue una derrota militar pero evidentemente ha resultado
una victoria pírrica para el régimen de Alberto Fujimori, que ha demostrado ante el mundo vía
las cámaras de televisión su carácter sanguinario y genocidio, su brutalidad y la existencia
de una práctica de terrorismo indiscriminado contra la población peruana y en particular contra sus
opositores.
¿No cree Usted que la acción del MRTA ha tenido también como efecto, un cierto refuerzo
del poder político de Fujimori en el Perú?
No, el régimen de Fujimori está fortalecido por el aval de las fuerzas armadas que a través
del servicio de inteligencia nacional controla buena parte de la población peruana mediante el terror; lo
que nosotros hemos hecho ha sido colocar al gobierno de Fujimori y a toda esa maquinaria de represión en
una situación muy incómoda, literalmente ”entre la espada y la pared” y tuvimos la posibilidad de
traer abajo ese gobierno pero es obvio que solos no podíamos, que requeríamos del concurso de los
sectores de oposición al régimen de Fujimori.
De lado de los opositores liberales era obvio que iban a asumir la defensa del sistema y del modelo neoliberal
como así sucede, olvidando que el régimen de Fujimori es un gobierno de facto y sin embargo apelaron
al principio de la defensa de la democracia y del principio de autoridad pero considerando que las organizaciones
de izquierda y las organizaciones progresistas en el Perú y fuera de él podrían contribuir
a hacer caer al régimen de Fujimori, a limitarlo internacionalmente y a posibilitar su caída y una
solución política a esta crisis.
Obviamente como ya señalamos, lamentablemente esto no sucedió porque no tuvimos la capacidad de poder
llegar a todos los sectores con este pedido; así se presto la posibilidad de que en el Perú se no
ampliaran los espacios democráticos para que la población expresase libremente su opinión
y del modelo de sociedad y del modelo económico que requiere y posibilitar una solución política
a la crisis de nuestro país.
¿Cuál es el papel de la opinión internacional para la lucha del MRTA?
Mire, la opinión internacional, gracias a la eficaz campaña diplomática del gobierno de Fujimori,
ha logrado persuadir a la opinión pública internacional y a la comunidad de estado que en el Perú
existe terrorismo y ha logrado que la OEA y ONU señale al Sendero Luminoso y al MRTA como organizaciones
terroristas y hoy cuando se habla del Perú, cuando se habla del conflicto que atraviesa el país,
se habla de terrorismo pero sin embargo la comunidad internacional ha olvidado que el régimen de Fujimori,
si bien inicialmente surge de un proceso electoral deviene en un gobierno de facto, en una dictadura por el autogolpe
del 5 de abril de 1992 y gracias al control de las instituciones del estado es reelegido con una minoría
insignificante por un segundo periodo, pero todas las leyes que ha aplicado este gobierno son consecuencia del
autogolpe del 5 de abril; por tanto no es un gobierno democrático, no es un gobierno legalmente constituido
pero si reconocido por la comunidad internacional, por los intereses económicos que existen entre cada uno
de los países de la comunidad internacional y el régimen de Alberto Fujimori.
Tenga en cuenta que gracias a la aplicación del modelo neoliberal los capitales extranjeros han logrado
inversiones importante comprando empresas estatales a precios de ganga y han podido recuperar sus inversiones rápidamente
y obtener una rentabilidad importante, y por eso, por conveniencia, por intereses económicos sostienen la
existencia de un gobierno en democracia como catalogan al régimen de Fujimori.
Recién ahora por la acción del 17 de diciembre, la comunidad internacional comienza a reimplantarse
algunos aspectos y ya hay una serie de manifestaciones del carácter dictatorial y terrorista del régimen
de Alberto Fujimori por lo menos en la sociedad civil europea y del mundo.
¿Como calificaría al Sendero Luminoso?
Como una organización que surgió del seno del pueblo peruano pero que irremediablemente gracias a
su, o como consecuencia de su fanatismo, su dogmatismo y sectarismo, entró en contradicción y conflicto
con la sociedad civil peruana, con las organizaciones sindicales y populares a quienes por no entender bien las
contradicciones en el seno de pueblo confrontó y antagonizó ejecutando a quienes llamó social
demócratas, reformistas o revisionistas.
Evidentemente entre los ejecutados hubo dirigentes sindicales, dirigentes campesinos, mujeres organizadas, estudiantes,
dirigentes políticos y evidentemente que esto generó un rechazo en la población peruana y
una utilización por parte de gobierno para generalizar los errores de Sendero y confundir la lucha armada
por terrorismo.
Creemos que Sendero necesita entrar en un proceso de autocrítica sobre los métodos que implementa
contra la población y rectificar, si lo hace sería un elemento importante en el proceso de transformación
de la sociedad peruana; pero en tanto no lo haga creo que es un elemento pernicioso para la sociedad civil peruana
y para el movimiento revolucionario.
¿Por qué el MRTA utiliza la lucha militar y no una lucha política contra el gobierno de
Alberto Fujimori?
Mire, el accionar del MRTA, es un accionar político, lo que acontece es que la política tiene distintas
variantes y distintas formas. Evidentemente en el Perú de hoy no es posible una oposición política
legal y hay que hacer política con las armas, responder a la represión, a la persecución de
nuestra población, al encarcelamiento, con el lenguaje que entiende el gobierno que es el de la violencia;
es una violencia organizada de todo un pueblo y obviamente en situaciones muy difíciles, en condiciones
muy adversas, pero el MRTA ha hecho y sigue haciendo política.
Nosotros no descartamos ninguna forma, ningún método de lucha, obviamente estas corresponden a las
situaciones coyunturales o del período político que atraviesa nuestro país, en estos momentos
no es posible una oposición legal una oposición pública porque se ha demostrado hasta la saciedad
que todos que se atrevieron a levantar su voz de protesta contra el gobierno neoliberal de Alberto Fujimori, han
sido perseguidos torturados, encarcelados y asesinados por los escuadrones de la muerte.
Hay muchos casos que grafícan estos acontecimientos y por esas condiciones la política no es posible
darse en términos que tal vez aquí se entiendan, en términos de intercambio de ideas y propuestas
y por eso se desarrolla en términos de confrontación porque se cerraron las puertas al diálogo,
al intercambio de ideas y de propuestas.
Pero no es el único medio, no es la única forma, el MTRA sigue haciendo labor política en
los sindicatos, en las comunidades campesinas, en las organizaciones populares, si no hiciéramos política
allí, si no tuviéramos presencia allí, no existiríamos, porque son esos hombres son
esas mujeres los que se incorporan al MTRA y dan vida a nuestra organización; la lucha armada es solamente
un medio, no un fin, es una forma entre tantas formas de hacer política revolucionaria.
Si las condiciones se dan, incluso podríamos hablar de participación electoral, sino directa, indirectamente
como sucedió en el proceso electoral del 90 donde apoyamos decididamente listas de izquierda.
¿Los procesos de paz en Guatemala o Colombia son un ejemplo posible para el MRTA?
Lo que nosotros hemos dicho es que las causas de los surgimientos de los movimientos de liberación nacional
tiene su origen en la opresión y sobreexplotación de la fuerza de trabajo de nuestros pueblos y de
la depredación de nuestros recursos naturales. Si esas son las causa que dieron surgimiento a los movimientos
de liberación nacional, ¿encontramos que esto se ha resuelto en Guatemala, El Salvador o en Colombia?
Evidentemente que no, hay una paz, sí, ya no hay una confrontación entre dos partes de la sociedad
civil guatemalteca, salvadoreña o nicaragüense, pero sigue habiendo violencia, una violencia estructural,
una violencia que permite condiciones de opresión y de explotación de la fuerza laboral, una violencia
que permite que el niño de corta edad, de seis o siete años, tenga que trabajar para sobrevivir;
una violencia que permite un creciente índice de analfabetismo en nuestros pueblos, una violencia que permite
que los niños tengan que prostituirse para sobrevivir, una violencia que genera vastos sectores de la sociedad
en condiciones de pobreza.
¿De que paz estamos hablando?, ¿de la paz de los cementerios que nos ofrece el modelo neoliberal?
No existe paz en estos momentos, no hay ningún pueblo que esté en paz, porque no existe justicia
social y son las causas de injusticia lo que surgieron, hicieron posible, el surgimiento de los movimientos de
liberación nacional y si hoy en día, como dije, no hay una confrontación abierta entre los
sectores de la sociedad civil, entre el estado y el pueblo, no significa que mañana no las haga, porque
sigue habiendo una violencia estructural contra los sectores de la sociedad civil más desprotegida por el
modelo neoliberal.
¿Cuál es el sistema político que el MRTA quiere para un tiempo después de Fujimori,
post-Fujimori?
Mire, nosotros tenemos en un pensador autodidacta José Carlos Mariategui, un modelo de sociedad que recoge
parte de la identidad cultural de nuestro pueblo, el de la comunidad indígena. En la comunidad indígena,
junto a la pequeña parcela individual existen las tierras colectivas y existe el trabajo comunal, el trabajo
colectivo y el recogimiento de esas cosechas es redistribuida entre los miembros de las comunidades. Su forma de
participación en la elección de sus dirigentes es verdaderamente democrática porque participan
todos los miembros de la comunidad, hombres y mujeres y aquel dirigente que no se atenga a las necesidades de la
comunidad, que no trabaje, que no defienda sus intereses, es revocado.
Esto constituye un germen de un modelo de sociedad verdaderamente democrática, de democracia popular que
nosotros deseamos desarrollar e impulsar a lo largo del territorio peruano. Porque consideramos que es el germen
de una auténtica sociedad socialista, una sociedad participativa y de democracia popular, ese modelo de
sociedad que aspiramos construir en el Perú, donde las riquezas generadas por los trabajadores del campo
y de la ciudad, sea distribuido entre todos los miembros de la sociedad y que participen directamente en la elección
de sus autoridades y en los destinos de la nación que empezamos a construir a partir de un proceso de transformación
radical de nuestra sociedad.
Conocemos lo que significa para nuestro pueblo, el capitalismo, el neoliberalismo y por eso conceptuamos que tenemos
la posibilidad de construir un modelo alternativo al neoliberalismo que para nosotros sigue siendo y sigue llamándose,
porque no se ha inventado otra palabra, que es socialismo y como dije, no a partir de nuestra propia realidad,
tomando en cuenta nuestra experiencia; la existencia de la comunidad indígena que puede ser un elemento
y es un elemento importante para la construcción de un modelo de sociedad, de un modelo económico
de desarrollo para nuestros pueblos.
¿Cuál es la situación en los pequeños pueblos en los Andes en el Perú, la
situación económica, política, social?
Muy grave. No existe en primer lugar estado que garantice acceso a la educación y a la cultura y menos a
condiciones adecuadas de trabajo en las comunidades campesinas hoy en día. Existe represión total
por todas las formas y medios; las comunidades nativas e indígenas son brutalmente reprimidas para poder
permitir la penetración de las empresas transnacionales en el área de la región amazónica,
para la explotación petrolera, para la explotación del gas natural y de la explotación maderera
y en el área andina para la explotación minera, para la explotación del oro, la plata, el
cobre y otros metales y también como una forma de agresión cultural, como dije, no hay acceso a la
cultura, su lengua es perseguida a pesar de que constitucionalmente el idioma oficial en el Perú es el Quechua
e Aimará junto al Castellano, pero no hay un incentivo por parte del estado para una educación bilingüe
como tampoco hay desde el estado una protección a su cultura indígena y nativa, por el contrario
hay una discriminación latente y permanente, una persecución cultural contra las comunidades nativas
e indígenas por razones económicas como ya señalé.
¿Cuáles son las perspectivas de la lucha del MRTA, la lucha armada va a continuar, la lucha política?,
¿Cuál es el futuro del MRTA?
Mire, después de la masacre del 22 de abril pasado se han abierto enormes posibilidades para, sin descartar
la lucha armada como método, implementar una ofensiva política nacional e internacional que aísle
al régimen de Fujimori y posibilite la ampliación de espacios democráticos para nuestros pueblos
y que pueda luchar en mejores condiciones sin el terror de la represión, sin la manipulación de los
medios de información; por una nueva sociedad donde exista justicia social y por consiguiente paz.
En este sentido, el MRTA, su dirección nacional está en estos momentos en un proceso de evaluación
de las circunstancias políticas internas e internacionales para definir una nueva táctica en este
momento, en este periodo; pero los lineamientos más o menos son los que les vengo manifestando, hay un consenso
dentro de la organización que se ha aperturado una posibilidad de priorizar y seguir más en el aspecto
político sobre todo internacional para hacer caer al régimen de Fujimori.
El régimen de Fujimori también se ha percatado de esa actividad del MRTA y esta creando condiciones
para impedir este trabajo político tanto en el interior como en el exterior. En el interior ha logrado una
ofensiva contra los sectores de oposición de izquierda, contra los sindicatos, ha iniciado una suerte de
persecución indiscriminada contra la población civil y afuera evidentemente trata de silenciar al
representante del MRTA, trata de acallarme y no importa los métodos, las formas intentaría hacerlo,
pero nosotros hemos dicho que no tenemos pasta de apóstoles ni de mártires pero consideramos un deber
imprescindible con nuestra población peruana el hacer labor política de esclarecimiento y por nuestro
pueblo y junto a él luchar por una sociedad distinta a la que hoy tenemos, una sociedad en la que los hombres
y mujeres tengamos acceso a un trabajo digno, a educación, a la salud pública, a la cultura y esparcimiento;
eso es algo que no nos ofrece el capitalismo, eso es algo que no nos ofrece el neoliberalismo y creemos que podemos
y tenemos el derecho de acceder a todo ello y lo haremos indudablemente luchando por una sociedad distinta a la
que tenemos, a la que nosotros denominamos socialismo o podríamos denominarlo sociedad colectivista, sociedad
agrarista, no importa el nombre, pero como dijera Mariategui, cualquiera que sea el nombre tendrá que ser
anti-imperialista, esto es anticapitalista, por consiguiente es socialista, eso es una realidad.
Muchas gracias.
Interview: Johannes Beck und Martin Heiden
Transkription: Juan Carlos Castro Díaz
Foto: Martin Heiden