El desenlace trágico de la tomada de la embajada japonesa en Lima por el comando del MRTA (Movimiento revolucionario Tupac Amaru) prueba una vez más de que lado se encuentra la violencia. Esta frente a la voluntad de diálogo se institutionaliza. La represión gubernamental se apropia de la oferta de diálogo, y la transforma en una maniobra estratégica, tendiendo al aniquilamiento militar de toda forma de oposición a un orden impuesto. Pero aunque el señor Fujimori, según su fraseología, eliminó catorce “peligrosos” terroristas, los problemas endémicos que conoce el Perú, según toda verosimilitud sobrevivirán a su gobierno. El recrudecimiento de esa violencia institutionalizada, que uno creía en vías de erradicación fue saludada por el gobierno mejicano, quien envidioso, quisiera hacer lo mismo con los zapatistas. Pero no solamente que el EZLN no está confinado en un edificio del centro de Ciudad de México, sino que el EZLN continúa siendo un fenómeno muy particular.
El ejército zapatista fue primero y antetodo una piedra en el charco encenagado de los movimientos revolucionarios tradicionales. Distinto de toda experiencia militar en América latina, él propone desde ahora a la sociedad civil mejicana vías nuevas y específicas para devolver vida a un auténtico proyecto democrático. Pero hoy esa mano tendida para caminar juntos hacia un futuro que se tenía que construir, esa mano se cierra en el vacio. Después de haber fracasado, poner en marcha un movimiento de liberacíon democrática (1994) a partir de la convencíon democrática, después de la congelación de los acuerdos de San Andrés (sept.1996), ese ejército, que “lo es para cesar de estarlo”, está en un estancamiento político y conoce un retroceso del apoyo civil. Esas son las dos consequencias de una estrategia de lenguaje estereotipado, estrategia orquestrada de mano sabia por Ernesto Zedillo y su gobierno.
La estrategia de Zedillo es simple: una política de espera furiosa, que aspira a podrir la fruta del neozapatismo sobre el cactus mejicano. Firmar acuerdos por firmar acuerdos, sin la mínima intención de cumplirlos, parece ser el lema de Zedillo. Los acuerdos de San Andrés son el punto de cristalización de este conflicto de mudos. El diálogo, roto en septiembre, fue retomado de nuevo el 19 de diciembre. La COCOPA (grupo de trabajo parlementario) transmitió las nuevas propuestas del gobierno al EZLN. El 11 de enero 1997, en un comunicado, el CCRI-CG(seccíon politica del EZLN), califica de “burla infame” al documento, que pretende entretanto renegociar la mesa 1 de “derechos y cultura indígena”, una de las principales reivindicaciones zapatistas. El subcomandante Marcos añadió que “el proceso de diálogo tiene sentido si se cumplen los acuerdos alcanzados...Zedillo se niega a cumplir lo firmado en San Andrés por sus representantes...Hoy no hay voluntad real de dialogo y paz por parte del gobierno feudal y se intenta administrar el conflicto en lugar de darle solución definitiva por vías pacíficas.”
Zedillo “getthoisa” el EZLN en su intransigencia. Al mismo tiempo, en Chiapas, crece la represión militar. Los guardias blancos (milicia de los latifundistas) actúan bajo el ojo condescediente y a veces cooperativo de la policía. Militantes indigenistas siguen siendo asesinados, los derechos fundamentales del hombre son abofeteados. Desde junio de 1990 la CNDH acreditó 105 casos de tortura por las autoridades. La militarizacíon afecta todas las áreas. Todas las características de un conflicto de baja intensidad se encuentran. La defensa ocupa el segundo puesto en el presupuesto del estado.
En menos de 10 años Mexico ha comprado por 500 milliones de DM armamento pesado a los Estados Unidos. El gobierno tiene que enfrentarse al nacimiento de otros centros de rebelión: EPR (ejército popular revolucionario) en los estados federales de Guerrero, Oaxaca y México, el ERIP (ejército revolucionario de insurrecíon popular) en Baja California. Pero el gobierno no solamente militariza el país, sino también la policía.
Esta última manchada por un escándalo sin nombre, dónde uno de sus más altos funcionarios se enriqueció por medio de la lucha contra el narcotráfico, se encuentra ahora de facto administrada e incorporada por los militares. Además este año 1997 conocerá la renovación del Senado y de la Cámara de Diputados. En ese contexto y sin apertura política Zedillo y su partido perderán la mayoría y el poder, que el PRI ostenta desde hace 60 años.
El EZLN para salir de ese aislamiento busca el contacto a nivel internacional. Con la ocasión de la reciente venida a París de la primera delegación oficial del EZLN al extranjero, sus delegados han tenido que abrir el circulo de las relaciones politicas más alla de las redes de solidaridad. Los dos delegados, Javier Elogorriaga y Gloria Benavidés, recibieron del CCRI-CG un mandato preciso para esa ofensiva diplomatica: despejar el torno del ejército mexicano, romper el aislamiento y ofrecer un poco de oxígeno a un movimiento “getthoisado” en las montañas y la selva Lacandona. Se tenía que empezar un diálogo político directo con las grandes fuerzas políticas y sindicales del mundo.
Es también con ese objetivo que se reitera la iniciativa de un Encuentro intercontinental por la humanidad y contra el neoliberalismo, un formidable forum que en su primera edición consiguió reunir 3000 personas de 43 países. El segundo encuentro tendrá lugar en España del 26 de junio al 3 de agosto. Las tablas de trabajo se encontrarán en Madrid, Catalunya, Ruesta (Aragón), Almuñecar y el Indiano (Andalucía).
Porque detrás del neoliberalismo se esconde el fascismo, porque la mundialización tiene el perfume de la explotación, porque la lucha es, hoy más que nunca, internacional y quizás más bien intercontinental, este verano los Zapatistas os invitan, individuo, organizado o no, a formar parte de éste encuentro.
Brice Calsapeú